Una conciliación que mantiene la unidad enganchada
El movimiento del banco cuadrado con los recibos de la asociación arrastrando la unidad en cada línea, para que un pago nunca caiga en el propietario equivocado y el mes cierre con las cifras que dice el banco.
Extractos directos del banco
Los extractos se importan de las cuentas de la asociación, así que la conciliación arranca de lo que dice el banco y no de lo que alguien tecleó.
Cuadrado con la unidad correcta
Un ingreso se cuadra con el recibo y con la unidad que lo generó. El estado de cuenta del propietario y el saldo del banco se mueven juntos, no por separado.
Reglas para lo que se repite
Lo recurrente —las comisiones del banco, los traspasos entre cuentas de la asociación, los ingresos de la pasarela— se cuadra por regla y no a mano cada mes.
Sólo las excepciones
Lo que cuadró está hecho. Lo que no, es una lista corta con un motivo, que es la única parte que necesita a una persona.
Un cierre de mes sobre las cifras del banco
Las cuentas de una asociación sólo se sostienen si concuerdan con el banco. Conciliar dentro del mismo sistema que emitió la cuota elimina el paso donde las dos versiones se separan.
- Saldo del banco y saldo contable cuadrando al cierre
- Cada ingreso rastreable hasta el propietario que pagó
- Las diferencias a la vista mientras todavía son pequeñas
- Un rastro que el contable de la asociación puede seguir
Cierra el mes con cifras que concuerdan
Cuéntanos cuántas unidades administras y cómo se lleva la comunidad hoy. Te lo enseñamos con tus propios números.